
La idea inicial de este blog fué un registro de mis últimos trabajos fotográficos...y algunas otras novedades de importancia. Ahora se ha ido transformando en algo más, en algo con peso propio, con carácter de obra en sí misma, en donde las fotos conviven de igual manera con textos, ideas, dibujos etc.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Feliz día!

viernes, 15 de octubre de 2010
jueves, 14 de octubre de 2010
jueves, 23 de septiembre de 2010
viernes, 20 de agosto de 2010
Tiempo de premios...




Esperar, trabajar, pensar, construir, seguir, no mirar atrás, crear, enseñar, amar, seguir, seguir y seguir...
domingo, 1 de agosto de 2010
Bailarina


Este último tiempo he transitado por lugares en donde elijo pasar y cruzarme con personas y labores que intento poder elegir. En este viaje de vida me he cruzado con artistas que a partir de distintos lenguajes están en sincro con algunas de mis ideas o modos de expresión, o miradas sobre la vida o nos inquietan temas similares o compartimos afinidades de género o generacional. En este cruce comence a trabajar con Mariana Cincunegui.
martes, 20 de julio de 2010
Notas sobre Niemeyer ( primera parte )
Estoy proyectando un trabajo audiovisual, aún no sé la duración, ni bien si irá dirigido a un museo, a youtube o a algún festival de cine independiente.
domingo, 4 de julio de 2010
lunes, 7 de junio de 2010
y tanto silencio...










Recorro este lugar perpleja por la cantidad de veces que necesito disparar una foto, dejar registro de esto, del olvido y el deterioro. Con la falaz idea de que la foto podría dejar paralizado el tiempo, ya está , stop...pero no es así, el tiempo transcurre constantemente y solo quedan estos pequeños registros.
Tumbas de mesas y sillas que van siendo devoradas por la vegetación que implacablemente las va degustando de ha poco.
Algunos autos también han llegado para quedarse por siempre y ser comida de las plantas. Las piletas parecen ya lagunas y solo quedan legibles algunos letreros que nos dan pista de un pasado glorioso y lleno de felicidad.
El SOEVA, era en los años 70 un magnífico ¨recreo¨ en donde muchas familias compartían almuerzos al aire libre, casi siempre el típico ¨asado argentino¨, donde los niños podían bañarse en el río Lujan, pescar y tirarse una y mil veces a las grandes piscinas.
No faltaba el mate y la siesta a la sombra de tantos árboles, como tampoco faltaba el partido de fútbol.
Todos con los que hablé recuerdan estos momentos con mucha emoción, hay en todos una mezcla de añoranza y felicidad por los buenos momentos vividos.
Estos emprendimientos fueron llevados a cabo por varios sindicatos del país, en post del bienestar y el esparcimiento de sus afiliados( los trabajadores )y sus familias.
Luego vinieron épocas de dictadura y crisis económicas de distintos colores, toda esta compleja coyuntura socio-política ha llevado a que hoy 2010, muchos de estos lugares se encuentren así.
Abandonados, esperando que llegue la ¨modernidad¨, el country o barrio privado...cuentan que ya lo vendieron y que pronto todo cambiará, se realizará tal vez un emprendimiento inmobiliario en donde solo los vecinos de esas tierras tendrán acceso a tan hermoso contexto natural.
Ahora esta así, a la espera, y con todos los recuerdos impregnados, en silencio.
Tantas mesas y sillas y tanto silencio...
Hoy estos bloques de cemento me contaron esta historia, pude oírla en su silencio, pude sentirla en sus colores desgastados, oxidados.
Me contaron todo al atardecer, en donde las historias se vuelven más mágicas y más trágicas a la vez, en donde se preludia la noche a la luz de un sol oblicuo y naranja enceguesedor.
Un cementerio que guarda veranos calurosos, mosquitos, heladeras portatiles, niños corriendo, helados, risas y llantos, gritos, cumpleaños...
Una época que no volverá y lo que quedó ya no es lo que era, ya está muerto.
sábado, 15 de mayo de 2010
Walter Benjamin-Pequeña historia de la fotografía

¿Pero qué es propiamente el aura?
jueves, 6 de mayo de 2010
Gracias!!!

jueves, 29 de abril de 2010
HIPNOTIZADOS 4 de mayo en Pabellón 4

Alicia en Liliput
"¡Ojalá no hubiera llorado tanto! -dijo Alicia, mientras nadaba a su alrededor, intentando encontrar la salida-. ¡Supongo que ahora recibiré el castigo y moriré ahogada en mis propias lágrimas! ¡Será de veras una cosa extrañaPero todo es extraño hoy. Lewis Carroll, "Alicia en el país de las Maravillas"
Las obras de María Laura Vázquez indagan el inquietante territorio de la infancia.
Teatrales fondos negros acompañan las historias de una Alicia-fotógrafa, junto a ella vamos cayendo sin parar por la madriguera del conejo. Todos los libros de cuentos de nuestra niñez se abren dejando salir las historias y sus personajes, cobrando vida mágicamente en estas fotografías.
Los delicados límites entre sueño y pesadilla se van desdibujando en estas escenas, como fotos fijas extraídas de una película, el peso existencial de los más profundos deseos y miedos de los niños se hacen realidad.
Osos de chocolate devorados, muñecas suicidas, superhéroes hipnotizados por el flautista de Hamelin, pequeñas catástrofes domésticas van poblando Liliput. La escala psicológica de los juguetes es apresada por una certera mirada tierna y dramática a la vez. Con un verdadero humor negro sajón, del tenor de Joanthan Suif y Lewis Carroll se van desarrollando estas historias fotográficas.
Somos niños nuevamente pero viviendo en el interior de los cuentos de los hermanos Grimm y Andersen, y librados a nuestras propias fantasías vamos recorriendo las páginas de estas fabulas. Las normativas morales se hacen indeterminadas, y nacen de estas obras diálogos poéticos con otros autores de la infancia como Tim Burton, Liliana Porter y David Levinthal .
Acunados por el susurro del libro leído antes de dormir, esta muestra nos lleva de la mano a jugar con nuestros fetiches tan queridos que protegieron nuestro hechizado territorio lúdico, los peluches son nuestros guardianes que como en las películas de Michel Gondry poseen la escala adulta de los sueños infantiles.
Y ahora antes de despertar, estas poderosas imágenes nos abren sus puertas para llegar al octavo casillero, y como Alicia, liberados a la propia niñez, nos transformamos en reinas y reyes de nuestra imaginación.
Fabiana Barreda
jueves, 22 de abril de 2010
viernes, 9 de abril de 2010
Hipnotizados

Dicen que la historia del Flautista de Hamelin no tiene un origen fehaciente, pero comentan que habría existido un éxodo de niños en aquella ciudad de Alemania en el siglo XII, suponen que tal vez halla sido una peste la que hizo sacar de la ciudad a gran parte de los niños en una larga peregrinación, y que luego por circunstancias desconocidas, perdieron sus vidas…
Los hermanos Green se apropiaron de la historia y crearon el cuento infantil en donde un flautista despechado mediante sus melodías, hipnotiza a los niños y se los lleva fuera de la ciudad…
A partir de un relato casi inocente, infantil, se desarrolla una gran tragedia, este recurso que utilizamos para poder asimilar circunstancias tan trágicas y angustiantes es en cierto modo el que se plantea en gran parte de estas obras.
Los objetos del pasado, los muñecos, el escenario negro, en donde irónicamente planteo distintas situaciones, son las herramientas estéticas que utilizo para llevar a cabo las obras.
Como así también el lenguaje de la fotografía que me permite cambiar de escala los objetos, para reformular su condición y adjudicarles una nueva funcionalidad afín a la idea.
Creo que por sobre todos los análisis que haga en el momento de abordar la realización de la toma se me cruzan infinidad de cuestiones, muchas veces referidas al contexto, otras a la morfología de los objetos y otras a las circunstancias más íntimas que me atraviesan ; y es ahí en ese punto de cruces en donde sucede este momento casi hipnótico, como los niños de Hamelin con la melodía del flautista, es allí donde se comienza a gestar la obra.
jueves, 18 de marzo de 2010
el 4 de mayo en Pabellón 4
lunes, 8 de marzo de 2010
domingo, 21 de febrero de 2010
El elogio de la sombra 2da parte




sobre ellos dibujos de oro molido, forzosamente tenían en mente la imagen de alguna
habitación tenebrosa y el efecto que pretendían estaba pensado para una iluminación
rala; si utilizaban dorados con profusión, se puede presumir que tenían en cuenta la
forma en que destacarían de la oscuridad ambiente y la medida en que reflejarían la luz
de las lámparas. Porque una laca decorada con oro molido no está hecha para ser vista
de una sola vez en un lugar iluminado, sino para ser adivinada en algún lugar oscuro, en
medio de una luz difusa que por instantes va revelando uno u otro detalle, de tal manera
que la mayor parte de su suntuoso decorado, constantemente oculto en la sombra,
suscita resonancias inexpresables.
Además, cuando está colocada en algún lugar oscuro, la brillantez de su radiante
superficie refleja la agitación de la llama de la luminaria, desvelando así la menor
corriente de aire que atraviese de vez en cuando la más tranquila habitación, e incita
discretamente al hombre a la ensoñación. Si no estuviesen los objetos de laca en un
espacio umbrío, ese mundo de sueños de incierta claridad que segregan las velas o las
lámparas de aceite, ese latido de la noche que son los parpadeos de la llama perderían
seguramente buena parte de su fascinación. Los rayos de luz, como delgados hilos de
agua que corren sobre las esteras para formar una superficie estancada, son captados
uno aquí, otro allá, y luego se propagan, tenues, inciertos y centelleantes, tejiendo sobre
la trama de la noche un damasco hecho con dibujos dorados.
Junichirò Tanizaki (1886-1965)
jueves, 4 de febrero de 2010
El elogio de la sombra

En Occidente, el más poderoso aliado de la belleza fue siempre la luz; en la
estética tradicional japonesa lo esencial está en captar el enigma de la sombra. Lo bello
no es una sustancia en sí sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de
las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la
sombra. Lo mismo que una piedra fosforescente en la oscuridad pierde toda su
fascinante sensación de joya preciosa si fuera expuesta toda su existencia si se suprimen los efectos de la sombra.
Junichirò Tanizaki (1886-1965)
sábado, 30 de enero de 2010
Iris
Para Homero, el arco iris era una manifestación de la diosa Iris; por él conocemos su genealogía. Taumas, el dios del asombro, ¨escogió por esposa a Electra¨ hija del profundo Océano; ella engendró a la rápida Iris, y también rubias arpias. En la imaginación griega, Iris, mensajera de los dioses, unía el profundo ¨Mar Océano¨que rodeaba el mundo antiguo de Taumas, el dios del asombro. Taumas era la palabra griega que significaba milagro. En la historia de los orígenes de Iris, los griegos dieron forma al asombro que les causaba el colorido arco iris; era un milagro, un Taumas asociado con el agua , con Océano.El arco iris nace del agua y del asombro; Iris es la hija de Océano y de Taumas.









