La idea inicial de este blog fué un registro de mis últimos trabajos fotográficos...y algunas otras novedades de importancia. Ahora se ha ido transformando en algo más, en algo con peso propio, con carácter de obra en sí misma, en donde las fotos conviven de igual manera con textos, ideas, dibujos etc.
lunes, 21 de mayo de 2012
viernes, 4 de mayo de 2012
lunes, 19 de marzo de 2012
Nota en la revista 23

Ver el mundo desde otro lugar" por Eugenio Palma Genovés
Revista Veintitres / Asterisco (#262)
15 de Marzo 2012
María Laura Vazquez es una mujer pensante, apasionada y con inquietudes. Durante muchos años trabajó como fotógrafa profesional, y si bien en un principio le era muy estimulante, de a poco se convirtió en algo rutinario. “No puedo decir con exactitud cuándo me transformé en artista porque tengo la sensación que es algo que llevamos dentro y que si lo cultivamos y motivamos va a salir de uno u otro modo”.
Su fuente de inspiración son sus propias preocupaciones, se siente una mujer muy sensible e irónica a la cual le interesan la violencia de género, los dramas pasionales, la muerte y la infancia como temas a trabajar. Pero encarados desde un lugar tragicómico. Así construye partiendo de algún boceto que dibuja, o de listas de posibles títulos que escribe. “Hace unos días me encontré en la calle una caja con juguetes, entre ellos había solo piernas de Barbie, no estaban ni los cuerpos, ni las cabezas, obviamente me las puse todas en la cartera y me las llevé, y a partir de allí comencé a pensar en la obra que iba a construir, en que quería expresar, con que otros objetos las iba a hacer convivir” Lo lúdico es una parte fundamental de la obra de María Laura. Se podría decir que arma pequeñas obras de teatro y a través de esta experiencia llega a un estado de tranquilidad que la ayuda a ver el mundo desde otro lugar, como ella misma dice “creo que el arte es un poco eso”.
+ info: www.mlauravazquez.com.ar
viernes, 23 de septiembre de 2011
Sill Life



STILL LIFE es en parte el recuerdo y en parte el presente, es un difuso territorio de temporalidades.
Como catálogos de lo que pasó, armo estas obras en un intento de rescatarlas de su lugar en el estante del olvido.
Son juguetes de un tiempo y de un lugar , son la marca que muchos niños llevaran grabada en su memoria, de cuando jugaban a ser grandes, a ser madres y a preparar la comida…
Han quedado en ellos todas sus huellas, sus gritos, sus llantos y las marcas del paso del tiempo.
Las flores, los jardines, las enredaderas son el poderoso testimonio de la vida, del nacimiento constante, de lo poderosa y maravillosa que es la naturaleza.
Como una cita al concepto de belleza renacentista, en donde lo vivo y bello se contrapone con lo pasado y con el olvido.
jueves, 16 de junio de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
Hoja de ruta
jueves, 10 de marzo de 2011
Proyecto Epistolar 1ra parte Convocatoria

viernes, 18 de febrero de 2011
Arena

jueves, 9 de diciembre de 2010
Reseña de ¨Feliz día¨publicada en Ramona
Entrar al edificio del Art Hotel y encontrarse con la producción fotográfica de María Laura Vázquez es como sumergirse en uno de los momentos más importantes y controvertido de todos los seres humanos: la infancia.
Las fotografías ahondan en una serie de de escenas protagonizadas, en su mayoría, por juguetes que poco a poco, con una firme ternura, nos increpan volver al pasado. Así, uno se entrega a uno mismo, al juego de la mirada y a uno mismo, empezando a reconocer formas, personajes y colores. Continuando el recorrido siento toda la memoria sobre mí con una cierta de alegría que les suma María Laura a sus trabajos, ese plus tanto de ironía, romance, tragedia y amor, algo que solo los adultos podemos develar.
La muestra sigue y cierra en un salón más pequeño, que habitualmente es utilizado como desayunador del hotel y empiezo a imaginar diferentes parejas de turistas, en silencio, tomando un café con leche teniendo como fondo la obra “Rayacorazones”. Si hay alguien que conoce profundamente la obra de María Laura fue su curadora Graciela Martínez porque tomó las decisiones sostienen y potencian aprovechando al máximo los espacios, llegando a generar algunos momentos más ligados al mundo de la historieta que al fotografía artística pero que dinamizan la visión de los espectadores ante una obra tan extensa.
Vuelvo al punto de partida donde me encuentro con la última serie llamada “Buenos Aires imaginado” producción que inicia y cierra la muestra y donde también, curiosamente, los muñecos de María Laura ya no están descontextualizados. Los fondos empiezan a ganar espacios a generar entornos, lugares, paisajes, por el momento tímidos, aún buscando su rumbo, la clave de una nueva búsqueda.
Al retirarme, siento, que María Laura Vázquez es una gran contadora de cuentos y como una mamá, nos despide con una sonrisa y nos dice Feliz Dia!
FELIZ DÍA! / María Laura Vázquez - Fotografías / Curadora: Graciela Martínez y organizada por Cortina Abierta / hogar-galería puede visitarse en Art Hotel, Azcuénaga 1268 de 10 a 21 hs. Hasta el 3/01/2011.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Feliz día!
viernes, 15 de octubre de 2010
jueves, 14 de octubre de 2010
jueves, 23 de septiembre de 2010
viernes, 20 de agosto de 2010
Tiempo de premios...




Esperar, trabajar, pensar, construir, seguir, no mirar atrás, crear, enseñar, amar, seguir, seguir y seguir...
domingo, 1 de agosto de 2010
Bailarina


Este último tiempo he transitado por lugares en donde elijo pasar y cruzarme con personas y labores que intento poder elegir. En este viaje de vida me he cruzado con artistas que a partir de distintos lenguajes están en sincro con algunas de mis ideas o modos de expresión, o miradas sobre la vida o nos inquietan temas similares o compartimos afinidades de género o generacional. En este cruce comence a trabajar con Mariana Cincunegui.
martes, 20 de julio de 2010
Notas sobre Niemeyer ( primera parte )
Estoy proyectando un trabajo audiovisual, aún no sé la duración, ni bien si irá dirigido a un museo, a youtube o a algún festival de cine independiente.
domingo, 4 de julio de 2010
lunes, 7 de junio de 2010
y tanto silencio...










Recorro este lugar perpleja por la cantidad de veces que necesito disparar una foto, dejar registro de esto, del olvido y el deterioro. Con la falaz idea de que la foto podría dejar paralizado el tiempo, ya está , stop...pero no es así, el tiempo transcurre constantemente y solo quedan estos pequeños registros.
Tumbas de mesas y sillas que van siendo devoradas por la vegetación que implacablemente las va degustando de ha poco.
Algunos autos también han llegado para quedarse por siempre y ser comida de las plantas. Las piletas parecen ya lagunas y solo quedan legibles algunos letreros que nos dan pista de un pasado glorioso y lleno de felicidad.
El SOEVA, era en los años 70 un magnífico ¨recreo¨ en donde muchas familias compartían almuerzos al aire libre, casi siempre el típico ¨asado argentino¨, donde los niños podían bañarse en el río Lujan, pescar y tirarse una y mil veces a las grandes piscinas.
No faltaba el mate y la siesta a la sombra de tantos árboles, como tampoco faltaba el partido de fútbol.
Todos con los que hablé recuerdan estos momentos con mucha emoción, hay en todos una mezcla de añoranza y felicidad por los buenos momentos vividos.
Estos emprendimientos fueron llevados a cabo por varios sindicatos del país, en post del bienestar y el esparcimiento de sus afiliados( los trabajadores )y sus familias.
Luego vinieron épocas de dictadura y crisis económicas de distintos colores, toda esta compleja coyuntura socio-política ha llevado a que hoy 2010, muchos de estos lugares se encuentren así.
Abandonados, esperando que llegue la ¨modernidad¨, el country o barrio privado...cuentan que ya lo vendieron y que pronto todo cambiará, se realizará tal vez un emprendimiento inmobiliario en donde solo los vecinos de esas tierras tendrán acceso a tan hermoso contexto natural.
Ahora esta así, a la espera, y con todos los recuerdos impregnados, en silencio.
Tantas mesas y sillas y tanto silencio...
Hoy estos bloques de cemento me contaron esta historia, pude oírla en su silencio, pude sentirla en sus colores desgastados, oxidados.
Me contaron todo al atardecer, en donde las historias se vuelven más mágicas y más trágicas a la vez, en donde se preludia la noche a la luz de un sol oblicuo y naranja enceguesedor.
Un cementerio que guarda veranos calurosos, mosquitos, heladeras portatiles, niños corriendo, helados, risas y llantos, gritos, cumpleaños...
Una época que no volverá y lo que quedó ya no es lo que era, ya está muerto.










